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La estimulación de la médula espinal a largo plazo mejora los síntomas del párkinson en roedores

Los investigadores de la Universidad de Duke Medicine han demostrado que la estimulación continuada de la médula espinal parece producir mejoras en los síntomas de la enfermedad de Parkinson, y puede proteger a las neuronas críticas de sufrir lesión o deterioro.

El estudio, realizado en ratas, se ha publicado en la revista Scientific Reports. Se basa en las conclusiones anteriores del equipo de Duke que determinaron que la estimulación de la médula espinal con señales eléctricas alivió temporalmente los síntomas de este trastorno neurológico en los roedores.

Según dijo el autor principal del estudio, el Dr. Miguel Nicolelis, profesor de neurobiología en la Escuela de Medicina de la Universidad de Duke:

“Encontrar nuevos tratamientos que aborden tanto los síntomas como la naturaleza progresiva de la enfermedad de Parkinson es una prioridad”.

“Necesitamos opciones que sean seguras, asequibles, eficaces y que puedan durar mucho tiempo. La estimulación de la médula espinal tiene el potencial de hacer esto para las personas con la enfermedad de Parkinson.”

La enfermedad de Parkinson es causada por la pérdida progresiva de las neuronas que producen dopamina, una molécula esencial en el cerebro, y que afecta al movimiento, al control muscular y al equilibrio. La L-dopa, el tratamiento farmacológico estándar para la enfermedad de Parkinson, funciona sustituyendo la dopamina. Mientras que la L-dopa ayuda a muchas personas, puede causar efectos secundarios y perder su efectividad con el tiempo. La estimulación cerebral profunda, que emite señales eléctricas desde un implante en el cerebro, se ha convertido en otra terapia valiosa, pero menos del 5% de las personas con la enfermedad de Parkinson están cualificadas para este tratamiento.

El Dr. Nicolelis explicó:

“A pesar de que la estimulación cerebral profunda puede ser muy exitosa, el número de pacientes que pueden beneficiarse de esta terapia es pequeña, en parte debido a la invasividad del procedimiento”.

En 2009, Nicolelis y sus colegas informaron en la revista Science que habían desarrollado un dispositivo para roedores que envía estimulación eléctrica a la columna dorsal, una vía sensorial principal en la médula espinal que lleva información del cuerpo al cerebro. El dispositivo se fijó a la superficie de la médula espinal en roedores con niveles de agotamiento de la dopamina, que imitan las características biológicas de alguien con la enfermedad de Parkinson. Cuando la estimulación se enciende, los movimientos lentos y rígidos de los animales fueron reemplazados por comportamientos activos de ratones y ratas sanas.

Debido a que la investigación sobre la estimulación de la médula espinal en animales se ha limitado a los efectos agudos de la estimulación, en el estudio actual, Nicolelis y sus colegas investigaron los efectos a largo plazo del tratamiento en ratas con una enfermedad similar a la de párkinson.

Durante seis semanas, los investigadores aplicaron estimulación eléctrica a una localización particular en la columna dorsal de la médula espinal de las ratas dos veces a la semana durante sesiones de 30 minutos. Observaron una mejoría significativa en los síntomas de las ratas, incluida la mejora de las habilidades motoras y la reversión de la pérdida de peso severa.

Además de la recuperación en los síntomas clínicos, la estimulación se asoció con una mejor supervivencia de las neuronas y una mayor densidad de inervación dopaminérgica en dos regiones del cerebro que controla el movimiento, la pérdida de la cual causa la enfermedad de Parkinson en los seres humanos. Los resultados sugieren que el tratamiento protege contra la pérdida o el daño de las neuronas.

Los médicos están utilizando actualmente una aplicación similar de estimulación de la columna dorsal para gestionar ciertos síndromes de dolor crónico en humanos. Los electrodos implantados sobre la médula espinal están conectados a un generador portátil, que produce señales eléctricas que crean una sensación de hormigueo para aliviar el dolor. Los estudios realizados en un pequeño número de seres humanos en todo el mundo han demostrado que la estimulación de la columna dorsal también puede ser eficaz en la restauración de la función motora en pacientes con enfermedad de Parkinson.

Según dijo el Dr. Nicolelis:

“Esto sigue siendo un número limitado de casos, por lo que estudios como el nuestro son importantes para examinar la ciencia básica que hay detrás del tratamiento y los posibles mecanismos de por qué es eficaz”.

Los investigadores continúan investigando cómo funciona la estimulación de la médula espinal, y están empezando a explorar el uso de la tecnología en otros trastornos motores neurológicos.

Fuente: ScienceNewsline