Tratamiento
La velocidad de progresión de la enfermedad es muy variable según qué pacientes. El Parkinson es un mal progresivo, lo que quiere decir que no tiene cura sino que siempre va a ir avanzando con el paso del tiempo, aunque con la medicación antiparkinsoniana adecuada a cada caso y las terapias de rehabilitación integral (logopedia, fisioterapia, terapia ocupacional y psicologÃa), además de otras terapias complementarias: hidroterapia, musicoterapia, masajes terapéuticos, estimulación cognitiva, etc., ayudan a mantener una vida activa y con el mayor grado de autocontrol de las funciones motoras que puede frenar el ritmo de avance (velocidad) y la intensidad (molestia) de los sÃntomas razonablemente. La calidad de vida cotidiana puede ser satisfactoria durante muchos años.
El objetivo a largo plazo del tratamiento de la EP es que el enfermo permanezca saludable, activo e independiente, asà como el de minimizar el impacto de la enfermedad sobre su vida y mantener de esta forma la mayor calidad posible.





